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domingo, 7 de agosto de 2016

Unschooling vlog: junio 2016



Aquí tenéis el vídeo resumen de lo que hicimos el pasado mes de junio. Hicimos más cosas, claro, pero éstas son las más interesantes de mostrar. Abajo os dejo algunos enlaces a páginas que mencionamos en el vídeo.


Si os gusta, os agradecemos que entréis en Youtube, deis like al vídeo, comentéis y os suscribáis al canal.






ENLACES DE INTERÉS







viernes, 8 de marzo de 2013

Cuatro fiestas de cumpleaños





Sabíamos que por el cumpleaños de Damián no estaríamos en Madrid, así que lo celebramos en septiembre, el día de su onomástica, para que pudiera compartir con sus amigos y recibir sus regalos, claro. El último domingo que pasamos en Madrid, mi madre decidió que la ocasión bien merecía una nueva celebración, esta vez pequeña, en familia. Le hizo un pastel de galletas y le dieron sus regalos.

Finalmente, el día D estuvimos en Manhattan y ahí volvimos a celebrarlo. Le regalé un desayuno de pancakes con una vela en forma de 8 y después fuimos a la tienda FAO Schwarz de la Quinta Avenida para comprar unos Legos.


Llegamos a México y la familia de Gaby también había preparado una fiesta de cumpleaños. Preparó las tarjetas de invitación con la ayuda de Kathy, pudo elegir su piñata en una tienda donde había muchísimas opciones; eligió también un pastel de chocolate; le dieron algunos regalos y, como buenos mexicanos, le cantaron las Mañanitas y le hicieron morder el pastel, una costumbre muy poco higiénica que no sé si existe en otros lugares, pero desde luego en España nunca lo he visto.




El año pasado lo celebramos en Fuerteventura y el anterior en Menorca. A ver dónde aparecemos en 2014.


sábado, 5 de enero de 2013

Los Reyes Magos llegan a Madrid



Nuestros primeros Reyes en Madrid nos han parecido un poco descafeinados, pero es que no se puede tener todo. Si pudiéramos juntar la puesta en escena de los Reyes de nuestro pueblo de origen con el discurso de los Reyes de nuestro actual barrio de residencia, creo que tendríamos una celebración prácticamente perfecta.

Allí, cuando anochece, esperamos ansiosos a que el alumbrado público se apague indicando que los Reyes ya llegan. Los vemos venir a lo lejos vislumbrando primero el fuego de sus antorchas, portadas por decenas de pajes. Los Reyes entran lentamente, montando sus espléndidos caballos. Van hasta la iglesia para adorar al niño Jesús y después suben al balcón del ayuntamiento para dar su sermón. El sermón, año tras año, está plagado de rimas forzadas y tiene un nulo contenido religioso y un alto contenido político que, a mi modo de ver, está de más. Lo mejor de todo es que, cuando bajan del ayuntamiento, van casa por casa repartiendo los regalos. Nada de esperar hasta la mañana siguiente. Eso sería una crueldad.

Aquí, en cambio, no hay caballos, ni un triste paseo a pie por las calles, porque el ayuntamiento no dio autorización. Así que se limitan a aparecer en la iglesia, con la Virgen María, San José y hasta el Niño Jesús (punto a favor). Leen un discurso como es debido, con referencias al sentido original de esta celebración, sin entrar en temas que no vienen a cuento, y usando una prosa adecuada. Después se han subido a un coche para ir hasta el bar que hay dos calles más arriba y allí han seguido recogiendo cartas.



Nosotros, como se la dimos ayer al paje, hemos recibido los regalos esta misma noche. Lo mejor es que se han acordado de nuestro próximo viaje y nos han traído algunas cosas realmente útiles.

De la cabalgata oficial de Madrid que he intentado ver por Rtve no digo nada, porque ha sido un espectáculo vergonzoso.


jueves, 23 de agosto de 2012

En casa del Ratón Pérez


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ATENCIÓN: SPOILERS!!!!!!!!!!

Confieso que no conocía la historia del Ratón Pérez. Es decir, conocía la tradición por la que cuando se te cae un diente de leche, lo pones debajo de la almohada y, mientras duermes, el Ratontito Pérez te visita a hurtadillas, se lleva el diente y, en compensación, te deja un regalo. Bueno, al menos así era antes, ahora creo que suele dejar dinero en vez de regalo...

El caso es que, en un concurso televisivo preguntaron en qué ciudad está la casa-museo del Ratón Pérez. ¡Qué sorpresa nos llevamos cuando dijeron que en Madrid!

-¿Ves como la tele tiene cosas buenas, mamá?

Así que allá nos fuimos, a visitar la casa-museo, en pleno centro de la capital. La visita sólo cuesta dos euros y medio por persona y se recomienda para niños a partir de cinco años (aunque yo vi a más de uno de más edad disfrutar de lo lindo). Allá te cuentan la historia del Ratón Pérez y su familia, y puedes ver la caja de galletas donde vive, además de una maqueta que reproduce el interior de la misma, su buzón para recibir y enviar cartas, sus fotos de familia, etc.

Antes de que os lancéis a echarme en cara cómo puedo alimentar mentiras como las del Ratón Pérez, los Reyes Magos o el Papá Noel, os quiero decir dos cosas:

1) Hace tiempo que mi hijo sabe que ni Pérez, ni los Reyes, ni el Papá Noel, existen. Sabe que yo me he llevado sus dientes y le he dejado dinero debajo de la almohada (hey, y nunca me ha dicho "sabes qué, no quiero el dinero, porque no lo trae un ratón de verdad"). Sabe que los Reyes Magos y los pajes reales son convecinos disfrazados, y que los regalos los hemos comprado nosotros y se los hemos llevado para que los falsos pajes los traigan a casa. Lo mismo con Papá Noel.

2) A pesar de saberlo, tanto él como yo preferimos seguir creyendo. Nos gusta la magia de estas tradiciones y las emociones que conllevan. Y las emociones son reales. Tal vez ayuda el modo en que la fiesta de los Reyes Magos se celebra en nuestro pueblo. Cuando se apaga todo el alumbrado público y se empieza a ver el fuego de las antorchas que se acerca desde la carretera, todo el mundo contiene la respiración y todo el mundo se emociona. Da igual la edad que tengas. Da igual que sepas que vienen un montón de disfrazados a traerte los regalos que tú mismo compraste y envolviste. Luego vienen a tu casa, realmente vienen. Tocan al timbre, o entran si está abierto, y preguntan por el destinatario de cada uno de los paquetes. Eso no lo vive la gente de ciudad. Y es una pena.



Aquí os dejo algunas fotos de la casa-museo del Ratón Pérez por si, a pesar de no creer en él, os apetece verlo:





lunes, 3 de enero de 2011

¿Has sido bueno?


Como todos los años, el 1 de enero llegaron los carteros reales, precedidos de la banda de música y cargados de caramelos, confeti y globos. Hay algo que creo que nunca cambiará: la dichosa pregunta de ¿te has portado bien? A mi siempre me dan ganas de contestarles: "¿¿y tú, *%&/%&*/%/*??".

Sonia (en el camino hacia la madre consciente) publicó el otro día una interesante reflexión al respecto.

Y, si todavía no habéis firmado, aquí podéis hacerlo: STOP al ¿has-sido-bueno?