Mis amigos Gaby y Rubén nos acogieron en su casa de Chihuaha (México).
Un día Rubén me dijo: "mi hermano quiere conocerte". Inmediatamente pensé: "Tiene hijos y los quiere desescolarizar".
Pero me equivoqué.
Lo que su hermano Sergio tiene es una académica de robótica educativa para niños y adolescentes y quería enseñarme su trabajo. También tiene hijos, pero ése no era el tema.
Invitó a Damián a una sesión con niños de su edad que se reúnen todos los sábados durante cuatro horas para trabajar en lo que Sergio Tejeda denomina un concepto novedoso en educación atendiendo áreas de conocimientos, competencias y habilidades en los niños.
Damián en la pizarra. Para mi sorpresa, se ofreció voluntario. |
Tomando apuntes. Una novedad en su vida. |
Primero se les hace una pequeña explicación teórica de lo que van a ver y después pasan a la actividad, que consiste en concebir un robot. La tarea se estructura en cinco pasos:
1º- Se tiene la idea
3º- Se crea el robot. Aquí es fundamental el trabajo en equipo en el que cada niño asume un rol de liderazgo. Hay un líder de materiales, un líder de ingeniería, un líder de diseño y un líder general del proyecto.
4º- Se hace trabajar al robot. En esta ocasión, se habían creado robots-coche (o robots-carro, según ellos) por lo que, para probarlos, se hizo una carrera en "sana competencia" según palabras del propio Sergio, ya que todos salen satisfechos por haber logrado construir un vehículo que sirva de ayuda para el ser humano. Aunque "todos ganen" lo cierto es que el robot del equipo de Damián lo manejó él en la carrera final y fue el más rápido, así que la alegría fue inmensa.
5º- El último paso, al que desde Robótica Educativa dan mucha importancia, consiste en desmontar el robot y ordenando todos los materiales dejando el aula en el estado en que la encontraron. El uso de herramientas es importante para el desarrollo de la motricidad fina pero también porque el dominio de su manejo da seguridad y autonomía a los niños.
Damián lo pasó genial en el taller; las cuatro horas casi se le hicieron cortas y dijo que, si viviera allí, se apuntaría para ir todas las semanas. Además fue la envidia de todos los niños porque no va al colegio.
PS. Hice un vídeo con una explicación de Sergio Tejeda y una parte del taller, pero la calidad es tan mala que no me atrevo a publicarlo.